Second call of the Anzu Bird / El segundo grito del Pájaro Anzu

Text and audio of the poem in English and, below, in Spanish.
Texto y audio del poema en inglés y, por abajo, en español.
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Second call of the Anzu Bird

People want out. Let them out if they’re scratching the door.
Give the wild man back to the forest, to himself.
A king can move, too: blood, air, hawk, egg.
A man can be death. Death is a movement.

Eggshell is needed until it isn’t.
Spirit cracks its own shell, draws air, becomes hawk.
There is a wrong month for this.
There is a right hour.

I may be alone or twinned.
If I am still here, I have choices:
a choice of which side of the tablet I read,
a choice of which nightmare I reject.

Now that I can no longer send myself back,
I am afraid to forget where I have been.
I pursued the cry of the Anzu Bird,
but I also looked over my shoulder.

Now there is death.
Now there is distress.
Now there is time.
Now there is poetry.

There is a broken dovecote and a shredded nest,
a strange taste called forgiveness,
a sun that sets orange and rises pink,
and a wine-dark sea never seen before.

How much is scaffolding, hammer, paint?
How little is the true point?
I, Gilgamesh, can let Enkidu go
because he is not my air nor my egg nor my light.

I can lay a new egg.
I can die and go on
as a small hawk I do not control,
as a spirit something like him.


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El segundo grito del Pájaro Anzu

La gente quiere salir. Déjalos salir si están arañando la puerta.
Devuelve al hombre bravío al bosque, a sí mismo.
Un rey también puede moverse: sangre, aire, halcón, huevo.
Un hombre puede ser la muerte. La muerte es un movimiento.

El cascarón de un huevo se necesita hasta que ya no.
El espíritu rompe su propio cascarón, aspira aire, se convierte en halcón.
Hay un mes equivocado para esto.
Hay una hora correcta.

Puedo estar solo o hermanado.
Si todavía estoy aquí, tengo opciones:
una elección de qué lado de la tableta leo,
una elección de qué pesadilla rechazo.

Ahora que ya no puedo mandarme de vuelta,
tengo miedo de olvidar dónde he estado.
Perseguía el grito del Pájaro Anzu
pero también miraba sobre mi hombro.

Ahora la muerte existe.
Ahora la zozobra existe.
Ahora el tiempo existe.
Ahora la poesía existe.

Hay un palomar roto y un nido triturado,
un sabor extraño que se llama perdón,
un sol que se pone anaranjado y sale rosado
y un vinoso ponto que nunca se ha visto antes.

¿Cuánto es andamio, martillo, pintura?
¿Cuán pequeño es el verdadero punto?
Yo, Gilgamesh, puedo dejar ir a Enkidu
porque él no es mi aire ni mi huevo ni mi luz.

Puedo poner otro huevo.
Puedo morir y seguir
como un pequeño halcón que no controlo,
como un espíritu parecido a él.